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Grand Marshal de la Fiesta Cinco de Mayo 2008: GLORIA FRÍAS: UNA MUJER QUE DA, DE CORAZÓN, SIN ESPERAR RECONOCIMIENTO • Desde 1964 cuando abrió, junto con su esposo, el restaurante Boca Chica, ha estado apoyando su comunidad. Por Lida Eckman
Una mujer introvertida, humilde, buena conversadora, que prefiere pasar inadvertida y colaborar con los demás sin esperar reconocimiento es Gloria Frías, fundadora y propietaria del restaurante Boca Chica de Saint Paul, quien fue seleccionada este año como Grand Marshal del desfile en el Festival Cinco de Mayo.
Nacida en el área donde se localizó originalmente el West Side de Saint Paul, Gloria Frías tuvo la oportunidad de conocer la culinaria mexicana desde muy pequeña, aprendiendo de sus propios padres y abuelos originarios de México.
Fue su madre la primera en abrir un restaurante mexicano en Minnesota y de ella aprendió las habilidades para el negocio.
"Yo me crié en este ambiente primero con mis abuelos. Mi abuelo nos enseñó a hacer las tortillas y mi abuelita nos enseñó a hacer los tamales y un poco los guisados, pero yo estaba muy pequeña como de 13 o 14 años cuando me estaba enseñando y la cocina no me interesaba mucho", recordó Gloria Frías.
Fue el gran amor de su vida, el mexicano Guillermo Frías, quien la involucró de lleno en el negocio de las comidas cuando decidieron abrir el Restaurante Boca Chica, un trabajo que aprendió a amar y que aún desempeña, luego de luchar por mantenerlo vivo sin interrupciones por cerca de 44 años.
Hoy el Restaurante Boca Chica es reconocido como uno los mejores restaurantes mexicanos de las Ciudades Gemelas, el cual también ha contribuido en gran parte a la preservación de la historia y cultura mexicana en esta área de Minnesota.
En los inicios del restaurante Gloria Frías fue una impulsora de la cultura y culinaria mexicana. Ofreció clases en escuelas e instituciones que les solicitaban su orientación.
Aún, hoy en día, se sigue brindando esta orientación a las instituciones educativas pero por intermedio de su hijo Alfredo y en las instalaciones del propio restaurante.
A través de su negocio, Gloria Frías ha contribuido con el desarrollo comunitario patrocinando y colaborando con eventos de diferentes organizaciones del vecindario como Riverview Economic Development Association (REDA), la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, y Guadalupe Alternative Program (GAP), entre otros.
Hace 3 años, Gloria Frías recibió el Premio Herencia Hispana en el Festival y Exposiciones La Familia por el trabajo desarrollado dentro de la comunidad latina.
Así mismo, su restaurante ha recibido varios reconocimientos locales y la salsa, que desde hace 44 años preparó por primera vez su esposo, ha sido ganadora por 8 años consecutivos del Premio Salsa del Sol, durante la Fiesta del Cinco de Mayo que organiza REDA.
"La salsa que mi esposo aprendió a hacer es la misma que hoy se ofrece en el restaurante y la que ha ganado los premios. Tenemos una salsa guisada que mi marido hizo pero bien sabrosa. Él era muy curioso para la cocina, lo único era que me dejaba toda la vajilla para lavarla. Pero era muy curioso siempre andaba buscando y la salsa que hizo todavía la servimos", comentó Gloria Frías.
"Bendecida por Dios"
A sus 76 años, Gloria Frías hace un recuento de su vida y afirma: "estoy bendecida por Dios. Dios ha sido muy bueno con nosotros. Es cierto que hemos luchado, pero sin la mano de Dios no lo podríamos hacer y hemos tratado siempre de cooperar cuando se puede. Ahora me siento orgullosa. Para mi Boca Chica era mi trabajo, pero entre más años me siento más orgullosa, por lo que nos dice la gente. Nos dicen unas palabras tan bonitas".
Ese arduo trabajo es hoy reconocido, pero la sencillez y humildad que la caracterizan hacen que broten de sus labios expresiones como: "no quiero reconocimiento por algo que uno da de su corazón".
Jackie Borgan, propietaria de un salón de belleza en el West Side, manifestó su admiración por "la experiencia, dedicación y diligencia de Gloria en su restaurante y su comunidad".
De su familia, conformada por seis mujeres y un hombre, Gloria fue la única que continúa en el negocio de los restaurantes. Una de sus hermanas que estudio cocina en México fue la que se quedó con el restaurante abierto por su madre, pero al poco tiempo fracasó y tuvo que cerrarlo.
Cinco generaciones en la industria
Así como ella aprendió de sus abuelos y padres el arte de la cocina, Gloria Frías ha transmitido a sus hijos y nietos sus conocimientos en la industria de los restaurantes y ha recibido el apoyo de sus cuatro hijos, siete nietos y quizás en el futuro sus seis bisnietos.
Cuando sus cuatro hijos eran solteros le colaboraron en el restaurante. Ahora dos de ellos Alfredo y Maria Cristina son los que siguen en el negocio. Así mismo, cinco de sus nietos trabajan en el restaurante Boca Chica y en el Taco House Boca Chica, que también es de su propiedad.
Como buena latina, la familia siempre ha jugado un papel muy importante en la vida de Gloria Frías, por ello a pesar de tener que dedicar mucho tiempo al trabajo y los negocios nunca desatendió a sus hijos.
"Mis hijos siempre vienen aquí y comemos juntos. Teníamos una costumbre de que siempre a las tres de la tarde comíamos juntos y ya cuando ellos se casaron todo eso cambió. Pero siempre ellos han estado cerca y el domingo siempre vienen dos o los cuatro. Ellos no dejan de pasar. ¡Qué bueno que podemos sentarnos así!", afirmó con satisfacción.
Cuando Gloria Frías conoció la noticia de que había sido designada como Grand Marshal para la Fiesta del Cinco de Mayo se sintió muy sorprendida y a la vez orgullosa porque, a pesar de haberse criado y nacido en los Estados Unidos, se considera una "latina natural", y además porque "siempre hemos seguido las costumbres de los mexicanos con mis padres y mis abuelos y me da mucho gusto si puedo representar a los latinos". |